El hidrolato de ciprés se obtiene de la destilación al vapor de las ramas, hojas y/o frutos del ciprés y se utiliza principalmente como tónico para la piel, especialmente la grasa, y como tratamiento para problemas circulatorios y capilares. Sus propiedades astringentes, purificantes y descongestionantes lo hacen ideal para pieles grasas con poros dilatados, acné y cuperosis, y para tratar la caspa y el exceso de grasa en el cabello. También se emplea en productos anticelulíticos y para aliviar la pesadez en las piernas, mejorar la circulación y calmar la tos.




