El ácido cítrico es un ácido débil con propiedades ácidas, antioxidantes, exfoliantes y conservantes. Se presenta como un polvo cristalino blanco, tiene un olor y sabor agrios, y es soluble en agua.
Sus principales usos incluyen la industria alimentaria (conservante, saborizante), la cosmética (exfoliante, aclarador) y la limpieza del hogar, donde funciona como desincrustante y desinfectante.




